El pasado 7 de enero, se anunció por parte del presidente Andrés Manuel López Obrador la propuesta de Reforma al sistema de Pensiones vigente en México, sin embargo, no se conocen los detalles, únicamente se menciona que se busca que los trabajadores al final de su vida laboral puedan acceder a una pensión vitalicia del 100% de su salario.
Actualmente convergen dos esquemas para pensiones: 1) opción de Ley del Seguro Social (LSS) de 1973 para trabajadores inscritos antes del 1° de julio de 1997 y 2) la LSS 1997 para los trabajadores inscritos después del 1° de julio de 1997.
Independientemente que existen particularidades para cada esquema, el cálculo para cada pensión se realiza de la forma siguiente:
Pensión Ley de 1973
Con base en el promedio del salario de los últimos 5 años y el número de semanas cotizadas (500 como mínimo)
Pensión Ley 1997
Con los recursos aportados de manera tripartita (Patrón, Gobierno y Trabajador) en las cuentas individuales denominadas “AFORE” siempre que se cuente con un mínimo de semanas de cotización que pasaron de 1,250 a 1,000 (Reforma 2021).
Una gran parte de trabajadores bajo el esquema de la Ley 1973 reciben una pensión vitalicia mayor a las aportaciones que realizaron durante toda su vida laboral, por lo que el Gobierno subsidia con cargo a la Tesorería de la Federación una gran parte de su pensión, por el contrario, las pensiones Ley 1997 se subsidian con los recursos aportados en la AFORE y únicamente si estos recursos no alcanzan para una pensión equivalente al salario mínimo mensual (Pensión Mínima Garantizada) el Gobierno subsidiará la parte faltante.
Sin duda la sostenibilidad financiera del actual sistema de pensiones es un tema añejo, no solo por lo comentado, sino por la nueva realidad demográfica, es decir, la transición del aumento sustantivo en la esperanza de vida y el nivel tan bajo de la tasa de fertilidad no va garantizar el reemplazo generacional, se estima que en el 2023 la población de personas mayores de 65 años o más representó 8.2% de la población total de México; sin embargo, se prevé que para el 2050 este grupo conformará cerca de 17.0% de la población.
Esta nueva realidad ha obligado a diversos países a modificar las reglas de los sistemas de pensiones que fueron diseñados sin considerar esta problemática, por ejemplo; en España incremento gradualmente la edad de jubilación de 65 a 67 años, en Alemania, Países Bajos y Dinamarca aumento en el 2023 hasta los 67 años, en Francia la edad mínima es de 62 años para las personas nacidas a partir de 1955, aunque la edad ordinaria quedó en 67 años, en Irlanda se establecerá en 68 años para el año 2028, en Italia, cuyo sistema se basa en cuentas nacionales, existe flexibilidad para jubilarse entre los 62 y los 70 años, el Parlamento sueco ya ha debatido la posibilidad de establecer la edad de jubilación en 80 años.
Vale la pena reflexionar sobre el impacto de las finanzas públicas a futuro, ya que la propuesta mexicana, sin duda es una necesidad para los trabajadores, sin embargo, existen diversas particularidades que se deben de considerar:
Por lo que no es de sorprenderse que también se contemple una Reforma Fiscal y Laboral de gran calado para tratar de mantener a flote las finanzas públicas.